Antes de firmar, conoce qué estás adquiriendo.
Negocia con información real, no con suposiciones. Detectamos humedades ocultas, instalaciones vencidas, riesgos estructurales y fallas que el vendedor puede no conocer — o no mencionar.
Inspección DOMUS trae al mercado mexicano el estándar internacional de inspección residencial para compraventa y renta de propiedades — el mismo proceso que protege a compradores en Estados Unidos desde hace más de 50 años.
En Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia es práctica obligatoria que un inspector profesional certificado evalúe una propiedad antes de firmar. Protege al comprador, al vendedor y al agente inmobiliario por igual.
Un inspector residencial recorre la propiedad con equipo especializado y documenta el estado real de cada sistema crítico — hidráulico, eléctrico, estructural, de gas, de cubiertas — antes de que se cierre una compraventa o se firme un contrato de renta.
El reporte no es una cotización. No es una venta de reparaciones. Es un diagnóstico independiente y objetivo — el mismo tipo de dictamen que un comprador en Dallas, Toronto o Londres recibe antes de poner un peso sobre la mesa. En México, este servicio no existía formalmente. Hasta ahora.
La inspección residencial no toma partido — es un tercero independiente que alinea expectativas antes de firmar.
Negocia con información real, no con suposiciones. Detectamos humedades ocultas, instalaciones vencidas, riesgos estructurales y fallas que el vendedor puede no conocer — o no mencionar.
Un Certificado DOMUS genera confianza inmediata en tu comprador, elimina sorpresas de última hora, acorta los tiempos de negociación y — en propiedades bien mantenidas — puede aumentar tu precio de venta.
Al entregar o recibir una propiedad en renta, un reporte objetivo deja constancia del estado exacto — fotografías, calificación por sistema, hallazgos firmados — para evitar conflictos al terminar el contrato.
Cada sistema recibe una calificación numérica objetiva y un estado — BIEN, ATENCIÓN o URGENTE — con fotografías, ubicación y descripción técnica de los hallazgos. Sin precios, sin recomendaciones comerciales.
Un proceso estandarizado — igual al que se usa en Estados Unidos — adaptado a la regulación y al mercado inmobiliario mexicano.
Antes de firmar la compraventa o contrato de renta. Coordinamos con agente, vendedor y comprador.
Nuestro equipo técnico recorre la propiedad con herramienta especializada — cámara térmica, multímetro, detector de gases.
Recibes hallazgos documentados con fotografías y calificación por sistema. Sin precios, sin recomendaciones comerciales.
Negocia el precio, solicita reparaciones antes de firmar, o cierra con tranquilidad sabiendo exactamente qué estás adquiriendo.
Nuestro reporte está dirigido a documentar de manera puntual el estado actual de la propiedad, y así poder tomar decisiones informadas. No ganamos un peso más si encuentras daños. Esa independencia es lo que hace que la inspección residencial funcione en EE.UU. y en el resto del mundo — y es innegociable para nosotros.
No inventamos la inspección residencial — la traducimos al mercado mexicano con el rigor técnico y la independencia que este servicio exige desde hace 50 años en otros países.
Ofrece a cada propiedad que representas un Certificado DOMUS de Estado de Propiedad. Posiciónate como el agente que trae estándares internacionales al mercado mexicano — y reduce drásticamente las cancelaciones de última hora y los reclamos post-venta.
Dos a cuatro horas en sitio. Un reporte profesional en 48–72 horas. Y la tranquilidad de firmar — o no firmar — con la información que toda transacción patrimonial merece.